La mujer, un paso adelante en el marco de los escritos de Pedro Poveda; así se anunciaba la conferencia de Margarita Bartolomé organizada por la Cátedra Pedro Poveda de la Universidad Pontificia de Salamanca que se celebró el día 9 de mayo en los locales de la Sede de la Institución Teresiana en Madrid.

9mayo4Presentó el acto la directora de la cátedra, Loreto Ballester, que leyó las palabras enviadas por Gaspar Hernández Peludo, representante para la cátedra de la facultad de Teología de dicha Universidad, que no pudo asistir al acto.

Margarita Bartolomé, autora del volumen II de la edición crítica de los escritos de Pedro Poveda, titulado Ensayos y proyectos pedagógicos, quería poner de relieve su labor en favor de la formación de la mujer, “uno de los puntos fuertes de la pedagogía povedana…, considerándola desde el principio como sujeto agente y protagonista de la vida social e intelectual”, según palabras de la directora de la IT, Maite Uribe, en el prólogo de ese libro.

La conferencia se desarrolló en torno a cinco pasos que recorría la actividad de Poveda cronológicamente.

La importancia de las mujeres desde el principio

En primer lugar, era necesario un reconocimiento de la mujer, así como un profesorado competente y que testimoniara los valores cristianos.

9mayo7En el segundo lugar, al que tituló comenzar haciendo (1911-1916), se refirió a la creación y funcionamiento de las primeras Academias. Poveda cree en una formación que construye y reconoce identidad, y aboga por una tarea compartida como camino de cohesión social.

En 1911, Pedro Poveda comienza su escrito “Consejos a las profesoras y alumnas de la primera Academia teresiana” con el deseo o mandato de “poner a Dios en el corazón”, tener un ideal, horizontes amplios y sobre todo una vocación. Ya en este escrito introduce las características “familiares” de las Academias: amor, orden, expansión, alegría.

En estos años, como en toda su vida, Poveda se muestra realista: había que dar una buena formación académica y humana a chicas que venían de los pueblos a preparar sus estudios en las Academias.

Margarita Bartolomé citó un texto revelador de la postura de Poveda frente a los exámenes, considerándolos como una ocasión para el desarrollo integral de las alumnas como personas: “Para mí sois las mismas que antes de los exámenes”, nº [37] de Ensayos y proyectos…

En su deseo que promocionar a las mujeres, anima a los padres a que favorezcan que sus hijas estudien bachillerato, única manera de llegar a la Universidad. De estos años son también las escuelas de adultos mantenidas por las alumnas de las Academias. Como señaló la ponente, estamos ante un feminismo aceptable.

9mayo5Afianzar y extender (1917-1924)

En 1917 tiene lugar un hecho importante: la transición de la Obra de las Academias a Institución Teresiana, con su aprobación eclesial. En estos momentos se afianza el desarrollo de un feminismo capaz de abrir nuevos horizontes culturales y profesionales a la mujer. Es ahora cuando se hace más necesaria la articulación entre fe y ciencia y cuando adquieren importancia las Cooperadoras que hacían más posible la expansión del pensamiento povedano.

Interesante es la participación no solo de don Pedro sino de las asociadas en el Congreso Nacional de Educación Católica de 1924 por la participación numerosa de los miembros de la Institución Teresiana.

Nuevos espacios para la mujer (1925-1930)

En estos momentos, en que se vive la dictadura de Primo de Rivera, el papel de las mujeres de la Institución Teresiana adquiere relieve. Como ejemplo, Margarita Bartolomé hizo referencia a un interesante escrito surgido de la Asamblea de Cooperadoras con un “Proyecto de reforma del plan de estudios de las Escuelas Normales” que enviaron al ministro de Instrucción Pública.

En 1928 nace en torno a la Residencia Universitaria de Madrid la “Asociación de las Estudiantes Católicas” donde estudiantes y graduadas se podían reunir para compartir intereses y orientar temas. Esta asociación dio lugar a otras dos: “Universitarias Católicas Españolas” y “Juventud Femenina de Estudiantes Católicas”. La ponente dió al feminismo de esta etapa el calificativo de “patriótico”.

Un cambio radical (1931-1936)

En esos años difíciles, Pedro Poveda promueve en todos sus escritos la no violencia en el trato social. De este momento son las “cartas sobre la mansedumbre”. Las mujeres de la Institución se ponen a disposición de quienes precisen de sus títulos para seguir impartiendo la educación que las leyes prohibían a las órdenes religiosas, así como la presencia en la escuela pública. En este momento de feminismo radical, Poveda pedía la radicalidad de una opción: fe más fuerte, testimonio de vida, catequesis, competencia profesional…

9mayo fotosEn resumen, una enjundiosa conferencia, llena de datos, en la que se podía rastrear el interés de san Pedro Poveda por las mujeres y su promoción religiosa, humana y profesional.

Es difícil y pienso que así le resultó a Margarita Bartolomé, resumir en poco tiempo todos los hechos que jalonan la acción de promoción de las mujeres de la Institución Teresiana y de su fundador desde sus principios.

Como es lógico, para introducirse y ahondar en el tema, nada mejor que recurrir al libro del que ella es autora: Ensayos y proyectos pedagógicos, allí se encontrarán todos los hechos que aquí apenas están esbozados.

Texto: Pilar Pazos.
Fotos: Inmaculada González Villa
Madrid, 11 de mayo.